Dicen que no hay nada más duro para el ser humano que ver morir a un hijo. Si a eso se le une que ese hijo había sido una de las pocas alegrías en la vida del padre que lo pierde la tragedia es aún mayor.
Esta tragedia demasiado habitual sacudió a Eric Clapton el 20 de marzo de 1991 cuando Connor, el hijo nacido cuatro años antes fruto de su relación con la modelo Lori del Santo, cayó desde la ventana del apartamento de su madre situado en el piso 53 de un rascacielos de Manhattan.
El niño fue enterrado en Inglaterra junto a su abuelo paterno, Jack, cuya muerte en 1970, cercana en el tiempo a la de su amigo Jimi Hendrix, sumió al guitarrista en unos años de silencio.
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